Se quedó la sala vacía.
Nos vemos en las X Jornadas. Gracias por todo.
¿Qué miran tus ojos oscuros,
qué mira tu garganta abismal,
dónde escondes tu alegría.?
¿De qué, de quién proteges tu retoño,
dónde están tus cantes hondos,
quién se apropió de tu baile ancestral.?
Dime ¿para quién danza tu vientre,
dónde se mece tu espíritu,
para qué y hacia donde caminan tus pies.?
Trasladas tu caparazón de tierra, barro y sal,
buscas el maná envuelto en candilejas
y encuentras miradas de quejas,
callejones y casas cerradas de odio y cal.
Llegaste sobre la cresta
de una ola gigante de ilusiones,
empujada por el vendaval de la miseria,
golpeada mil veces por el sol y el mar.
¿Qué miran tus ojos confusos de la noche,
acaso han descubierto la verdad?,
cuéntame compañera africana,
¿quién mueve tu barca,
hacia dónde va?.
Tienes el color de la carne,
tienes la carne de color negro,
las sienes con surcos negros como tu alma
de abrasar el sol,
negra tu espalda doblada,
amarilla, roja, tu coraza.
Ya no es blanca la esperanza.
Llevas pegada una frontera en tu piel,
la imagen de compañeros muertos,
las voces de mil desaparecidos
bajo la dictadura de la incomunicación
y dos mundos entre tus manos:
tu civilización y nuestra incivilización.
Poesía escrita por un asistente durante las IX Jornadas. Le damos las gracias por enviarnosla. Gracias de verdad.